Audiolibros: una herramienta para estimular la imaginación.

Por: Ana Inés.




Si estás aquí es porque definitivamente quieres conocer más alternativas para incentivar la imaginación y el aprendizaje de los más chicos.


En este artículo te hablaremos de una herramienta digital interesantísima, tanto en entretenimiento como educación y algunas actividades que pueden acompañar la escucha.



La era digital y los niños


Proporcionarle una pantalla a un niño pequeño para que logre calmarse puede ser tan dañino como normalizado. Y este hecho no es aislado, según un artículo reciente de UNICEF los niños de esta generación no pueden imaginarse un mundo separado de las tecnologías digitales. Estas tecnologías pueden ser tanto nocivas como beneficiosas dependiendo de cómo guiemos a los más pequeños en su utilización.


Una actividad menos pasiva


Es cierto que existen muchos audiovisuales educativos recomendados para incentivar la imaginación y el aprendizaje de los más chicos. Pero si queremos ir más allá en la utilización de los medios digitales para enseñar a los peques, convendría conocer, además, otros recursos.


En sintonía con la teoría de la imaginación de Kieran Egan, la flexibilidad al momento de compartir información es sumamente importante para mejorar nuestra capacidad de imaginar, y por ello, vincular la tecnología con una visión más integral del papel que juega el cuerpo en los procesos de enseñanza es fundamental para que la experiencia, cualquiera que ésta sea, esté fortalecida por sensaciones, emociones, intelecto y movimiento. En este sentido, la escucha de audiolibros supone una actividad menos pasiva que la de ver un video o la televisión. La acción más evidente que se necesita al escuchar un audiolibro es imaginar posibles escenarios, y esto es algo que nuestros niños saben hacer de una forma increíble.


Imaginar mundos narrados a través de la escucha de un audiolibro, puede que se convierta en una de sus actividades favoritas. Es una actividad muy parecida a la de escuchar un cuento o una historia leídos por un adulto, solo que con la escucha de un audiolibro casi nunca tenemos el respaldo visual a la mano, lo que incentiva mucho más la imaginación.

Pero esto es tan solo el inicio de la experiencia.


Dibujar, dramatizar y contar nuevas historias


Escuchar un audiolibro es la puerta de entrada a otras actividades creativas y lúdicas que se pueden originar de la escucha. Para darte algunas ideas, estas son algunas de esas otras actividades:

  • Dibujar los mundos escuchados en las historias de los audiolibros. Una vez que los niños escuchen los audiolibros puedes plantearles que dibujen algunas partes de la historia, o a los protagonistas del cuento. Puedes entusiasmar a los niños más pequeños, siendo tú quien inicie los primeros trazos del dibujo. También puedes hacer preguntas como ¿Cómo era tal personaje? ¿Dónde vivía? Siempre con mucha curiosidad para estimular a los niños a que dibujen y nos muestren cómo era aquello que ellos escucharon.

  • Escribir o narrar oralmente otros cuentos. Seguramente la escucha de un audiolibro le dará muchas ideas a los pequeños sobre otras historias alternativas. Si ya saben escribir, puedes motivarlos a escribir esas historias, preguntándoles cómo continúa la historia. Si son muy pequeños, puedes pedirles que te cuenten la historia. Escucha con atención y siempre haz muchas preguntas.

  • Dramatizar lo que se escucha puede ser un juego muy interesante para la creatividad de los más chicos.


Algo muy valioso que resulta de la escucha de un audiolibro es también el vínculo que se genera con quien guía en estas actividades. Escuchar audiolibros infantiles en familia o en la escuela también es una gran oportunidad de fortalecer vínculos.


Esperamos que pruebes todas estas actividades y que encuentres en la escucha de audiolibros una forma más para educar niños imaginativos con una gran inventiva y sensibilidad al crecer.



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